Le feminisme, un gros mot en Espagne ?
Photo© Pixabay, CC0

¿Se ha convertido la palabra “feminismo” en un insulto en España?

El pasado 26 de julio, Irene Montero, ministra española de Igualdad, recibía a su homóloga francesa Elisabeth Moreno. La primera tuvo la oportunidad de afirmar que «el futuro del proyecto europeo depende del feminismo».

El comunicado de prensa de la Presidencia del Gobierno afirmaba que era necesario «promover el diálogo y el apoyo entre los países para construir una agenda feminista europea». El objetivo es luchar contra «el discurso de odio hacia el colectivo LGTBI que se está extendiendo en países como Hungría y Polonia».

¿Un feminismo o feminismos?

Al dirigirse a dos naciones del Este, el mensaje parecía explícito. Sin embargo, en otros lugares, incluida España, han surgido críticas al feminismo, o más bien a ciertos feminismos radicales.

Noventa años después de que la lucha de Clara Campoamor cobrara protagonismo nacional, las divisiones han salido a la luz. Un tema en particular parece cristalizar aún hoy las tensiones: la cuestión trans.

En un artículo publicado el 7 de julio en la web de CTXT, la periodista Nuria Alabao aborda la cuestión situando el verdadero primer «discurso del feminismo antitrans” en 2019. Una convocatoria que, señala, «surgió en la escuela feminista Rosario de Acuña de Gijón».

El término “TERF” arrojado por algunas feministas y denunciado por otras 

Por su parte, la corresponsal de la BBC News Mundo en Los Ángeles explicó en un artículo publicado el 26 de junio de 2020 por qué el término TERF se considera un insulto contra las feministas radicales.

El acrónimo descrito por Patricia Sulbaran Lovera, que significa feminista radical trans-excluyente, es quizás el que ha hecho saltar la polémica. Sobre todo tras los comentarios, considerados transfóbicos, de J.K. Rowling, la autora de Harry Potter.  

Se trata de un tema candente que sigue alimentando las conversaciones entre las feministas. Y parece acentuar aún más las discrepancias entre estas…

Luchas internas que perjudican a objetivos mayores

Una polémica que deteriora sobre todo los objetivos que persigue la propia definición del feminismo: los derechos de las mujeres. TODOS sus derechos.

Entre ellos, por supuesto, la igualdad salarial a igualdad de competencias (actualmente existe una diferencia del 12% entre ambos sexos). También existe el deseo de alcanzar los más altos puestos de dirección y la aspiración de emprender un negocio.

Para estas feministas de perfil empresarial, un apaciguamiento general en un tema » divisorio » sería bienvenido para seguir mostrando el camino a las demás, especialmente a las más jóvenes. 

Deja un comentario