Anne-Laure kinesióloga en Barcelona
Foto© Magali Casado

Anne-Laure Sauvadet: «Ser kinesióloga en un país donde aún no se conoce mucho, es posible!»

Anne-Laure es una expatriada francesa llena de peps. Tras reinventarse profesionalmente, es natural que empiece como kinesiológa con su propio proyecto en Barcelona. Para Anne – Laure, ayudar a los demás con una práctica paramédica poco conocida en España no es un obstáculo. Es una oportunidad.

1- Anne-Laure, decidiste dejarlo todo para dar un giro de 360 grados a tu vida. Abriste tu propio negocio como kinesióloga arrancando una nueva vida en España. ¿Qué te llevó a emprender profesionalmente?

Al principio no había planeado seguir el camino de un negocio propio (sonrisa). Había terminado un período de mi vida en el que necesitaba pasar página. En ese momento, sabía lo que no quería hacer, pero no lo que quería hacer. Y, un día conocí a una kinesióloga. Me permitió escucharme, aprender sobre mí misma, y así, descubrirme de nuevo. Se hizo un clic y lo vi claro : quería ayudar a los demás a través de la práctica de la kinesiología compartiendo mi experiencia (sonrisa). Si lo pienso bien, es bastante irónico porque los bloqueos que me hacían sentir débil, se han convertido en… mi fuerza. (risas).

2- ¿Por qué empezar como kinesióloga cuando es un campo de paramédicos todavía poco conocido entre los españoles y los expatriados franceses?

De hecho, no lo es sólo para ellos : es una práctica aún poco conocida en toda Europa. Por eso, y especialmente en este período Covid cuando los encuentros físicos son limitados, es necesario hablar de esta práctica y explicar lo que hago.  Principalmente lo hago a través de las redes sociales. Para mí, hasta hace bien poco eran herramientas insospechadas para hablar de lo que hago y lo que me gusta hacer. En definitiva, para darme a conocer. La kinesiología es una medicina alternativa que tiene en cuenta al ser humano en su conjunto mientras trabaja en las dimensiones físicas, psíquicas y energéticas. Responde a dos preguntas: el para qué y el porqué (sonríe).

El para qué es cuando defino el objetivo de la sesión definido con el especialista. Lo que no se sospecha en esta etapa de consulta es que el lenguaje a menudo refleja la forma de pensar. Muy a menudo, pensamos más en lo que ya no queremos hacer y no en lo que queremos hacer. Como resultado, la intención de cambio no es para nada la misma. Es por eso que los objetivos de la sesión son útiles : permiten al especialista centrarse en algo concreto y saber por dónde avanzar.

A continuación, la kinesiología responde al porqué. Es en ese momento cuando estamos trabajando sobre los orígenes de los bloqueos. Para esto, uso la prueba muscular. ¿Sabíais que el cuerpo tiene memoria y recibe toda la información? Esta prueba me permite usar la relación entre las emociones, el cerebro y los músculos, para detectar los puntos de adherencia en el cuerpo. Todos los que están bajo estrés tienen músculos sueltos. De ahí las frases: «Me fallan las piernas!» o «¡Se me caen los brazos!». Los kinesiólogos utilizan este indicador para identificar y liberar las emociones cristalizadas en el cuerpo.

3- ¿Crees que centrarse en uno mismo es una necesidad en este momento?

¡Para mí, es inevitable! ¡Es aún más necesario! Es como si nuestro mundo estuviera congelado desde hace un año. Por lo tanto, la introspección en nosotros mismos es crucial: ¿Somos felices? ¿Infelices? ¿Hay algún cambio que debería implementarse? Definitivamente, para mí, ahora es esencial volver a uno mismo.

4- Finalmente, ¿pones al hombre en el centro de sus propias preocupaciones? Algo que podríamos haber olvidado en los últimos años…

¡Totalmente (sonríe)! Y creo que, de todos modos, si realmente se quiere vivir en sociedad, el uno con el otro, lo más importante es estar bien con uno mismo. ¡Para mí, el verdadero punto de partida es éste! Creo que estamos llegando a un punto de inflexión en nuestras vidas donde se está volviendo más que urgente. Debemos atrevernos a dejar este ritmo frenético y ultraestimulado, atrevernos a dejar de olvidarnos y no escucharnos a nosotros mismos… En cualquier caso, nuestros cuerpos siempre nos llevarán de vuelta a la realidad. Y las consecuencias no son pocas.

5- Si tuvieras algún consejo para las mujeres francesas que quisieran dejarlo todo para embarcarse en una nueva vida, ¿cuál sería?

Dejarse ir, soltarse: alconvertirse en adulto, se acumulan miedos. Sin embargo, estoy convencida de que, a veces, sería bueno, guardar el alma de ser niño. Gracias a esto se tiene una mirada  mirada inocente, un descuido por experimentar y considerar que la vida es una aventura. ¡Tenemos que experimentar la vida, no sufrirla! Debemos escuchar al corazón y hacer lo que amamos. Ése es el secreto de una vida satisfactoria (sonrisa). ¡Vivamos, no sobrevivamos.

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